sábado, 24 de septiembre de 2011

Cinco Pasos Hacia Dios

¿Como acercarme a Dios?

¿Sabes cómo hacerlo? Es bien sencillo. -Ven es corto el camino. Pero todo camino comienza con el primer paso.  Ven da el primer paso, Dios te dice: "No tengas temor, yo te guiaré":

1. Das es primer paso y te encuentras con esta verdad: ¡Dios Te Ama! Y tiene un propósito especial para contigo...

Escrito está, “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.”

Nadie es capaz de dar la vida por una persona, a menos que  verdaderamente la ame. "Dios no te ama porque seas valioso(a), Dios te ama para que sea más valioso(a)". "Dios no te cambia para poder amarte; él te ama para poder cambiarte" Dicho de otra manera, Dios nos acepta y nos ama tal como nosotros somos, con todos nuestros defectos y pecados. Se dice, acertadamente que "Dios ama al pecador; mas lo que él aborrece es al pecado." Dos cosas bien diferentes que casi siempre tratamos de confundir.

Pero, ... realmente el problema es que… 

2. Todos hemos pensado, dicho o hecho cosas que desagradan a Dios; eso se llama pecado. Nuestros pecados nos han separado del amor y del propósito de Dios.
El ser humano ha tratado de construir puentes para cruzar ese abismo. Puentes en dirección de la tierra hacia  el cielo. Pero, han resultado tan frágiles y quebradizos, que  resultan ser como de cáscaras de huevo, y le hacen caer mucho más profundo. 

Puentes que hemos tratado de construir:  La buenas obras, las religiones, las filosofías y toda seudo-espiritualidad, (todo aquello que tiene que ver con hablar o consultar a los muertos y espíritus guías,  brujería, magia negra y magia blanca, numerología, adivinación, astrología, angeología, metafísica y esoterismo, entre otros). Por esto dice la Escritura: “hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero su final es camino de muerte.”  Dios te dio una norma  a Adán en el jardín del Edén: No comerás del árbol que está en medio del Huerto, porque el día que comieres de él, ciertamente morirás. Adán pecó y ciertamente vino a reinar el pecado en todos sus descendientes. Dios lo deja claramente, establecido en sus normas: Toda alma que pecaré, esa alma morirá. En otro aparte de la Biblia dice: "La Paga del pecado es la muerte" (El verdadero significado de la palabra muerte es "separación"

 Las religiones no salvan, pues son un invento humano, ni tampoco lo pueden hacer las filosofías. En  cuanto a las seudo-espiritualismo la Biblia enseña: “No consagres a tus hijos e hijas en altares de falsos dioses. No permitas que nadie practique la adivinación ni que busque señales para decir lo que sucederá en el futuro. No permitas que nadie practique la hechicería, ni trate de hacerle brujerías a la gente, y no permitas que nadie consulte a fantasmas o espíritus, ni que sea espiritista. Porque todo esto es abominable delante de los ojos de Dios” 
 
Lo cierto es que al otro lado del abismo hay un Padre amoroso que nos está esperando, que anhela la compañía del ser humano, la obra maestra de su creación. 


¿Qué haría el Arquitecto del universo, el Ingeniero de ingenieros, al ver a su obra maestra a punto de caer en un terrible abismo? Aparte de advertirles del peligro, que lo hizo a través de los profetas, pero no le escucharon, les creó un maravilloso puente. Ese puente tiene nombre propio y se llama Jesucristo. Esas son las buenas noticias, esas son las buenas nuevas que hace mas de 2000 años llegaron a la tierra. 

3. Jesucristo es el único camino (puente) para llegar a Dios Padre. 
 
El Señor Jesús dijo claramente: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, y nadie viene al Padre sino por mí.” El es la solución de Dios, el puente del cielo a la tierra, para la solución de ese abismo que nos separa de su amor.
 
Jesús es el Hijo de Dios. Vivió una vida sin pecado, murió en la cruz para pagar por nuestros pecados. “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Pero, también  resucito de entre los muertos y está sentado a la diestra de Dios Padre.  
 
Jesús nos ofrece el regalo de la vida eterna. Vivir por la eternidad con él en el cielo, si lo aceptamos como Señor y como Salvador.

Dios anhela adoptarnos como hijos de Dios, por medio de su Hijo Jesucristo.  Por eso la Escritura dice: “a los suyos vino, mas los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.”
Hoy puedes  abrir tu corazón, invitar a Jesús que entre en tu vida, pedirle que perdone todos tus pecados y que sea tu Señor y suficiente Salvador.  

 4. Cada persona, debe reconocer su condición de pecador.

Toda persona de manera consciente debe reconocer su condicion de pecador delante de Dios. La Biblia enseña: “El que encubre sus pecados no prosperará, mas el que lo confiesa y se aparta, alcanzará misericordia" No es suficiente con confesar los pecados, nada maás. La prueba del verdadero arrepentimiento está, precisamente, en no querer volver a cometer el mismo pecado. Esa es la actitud con la que cada hombre debe acercarse a Dios. A eso es a lo que Dios se refiere cuando dice: “Si te volvieres a mi, yo me volveré a ti”  

5. La Salvación es algo personal.

Cada persona debe aceptar que necesita de Jesucristo para acercarse a Dios Padre Todopoderoso. "El es el único camino." Aceptar el Sacrificio que Jesús hizo en la Cruz para el perdón de sus pecados. Dice el Señor Jesús: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta, yo entraré en él, cenaré con él y él cenará conmigo.” El está llamando a la puerta de su corazón. Si quieres permitirle que entre en su vida. Puedes hacerlo a través de una sencilla pero sincera oración, similar a esta:

“Padre del Cielo, gracias por amarme. Hoy acepto tu amor a través de tu Hijo Amado Jesucristo. 
Señor Jesucristo, creo que eres el Hijo de Dios. Gracias por morir en la cruz por mis pecados. Hoy acepto que soy pecador, ayúdame a apartarme de ellos. Hoy decido aceptar  el regalo de la salvación y la vida eterna. Te pido que entres en mi corazón y que seas mi Señor y mi Salvador. Entra en mi vida y transformarla como a ti te agrade. y haz de mi una nueva persona. Ayúdame a servirte y no avergonzarme de ti." Todo esto te lo pido en tu santo nombre.” AMEN.



Hiciste esta oración sinceramente?          


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